¿Qué tipos de test existen?

A la hora de luchar contra la pandemia, una de las estrategias que mejor funciona es la de realizar diversos tipos de test a la población. Sin duda habrás oído hablar de las PCR, y quizá no te quede claro en qué consiste este procedimiento. Por eso, te invitamos a seguir leyendo para aprender qué métodos existen para detectar la COVID-19.

Diferentes pruebas

Principalmente, existen dos grupos diferentes de pruebas: las de tipo serológico, que buscan anticuerpos producidos por nuestro cuerpo, y las que detectan el virus en fase activa. Dentro de estos dos grupos principales podemos encontrar las siguientes pruebas.

PCR

PCR son las siglas en inglés de reacción en cadena de polimerasa. Es el tipo de diagnóstico más común, y también el más fiable. Para hacerla, un profesional nos toma muestras respiratorias de la faringe mediante un hisopo (un bastoncillo) para buscar material genético del virus. Si el resultado de este examen, realizado en laboratorio, es positivo, significa que podemos contagiar la enfermedad.

TMA

Es otra prueba que detecta la presencia activa del virus, y funciona de forma parecida a la PCR, ya que también nos tomarán una muestra a través de la nariz con la ayuda de un bastoncillo. La principal ventaja es que es mucho más rápida, ya que puede ofrecer resultados en menos de dos horas. El problema, no obstante, es que se requiere una tecnología muy específica para realizarla y, por eso, no es tan habitual.

Test rápido de antígenos

Este tipo de procedimiento es el complemento ideal para las PCR. En la muestra que nos tomará el profesional se buscarán unas proteínas específicas que están presentes en la superficie del virus, llamadas antígenos. Esto permite detectar a las personas que están desarrollando la enfermedad en ese momento. Las ventajas que presenta son su velocidad, de tan solo quince minutos, y que no necesita laboratorios ni equipos costosos.

Diagnóstico rápido de anticuerpos

El examen serológico busca los anticuerpos producidos por nuestro cuerpo tras haber estado en contacto con la enfermedad. Es decir, sirve para saber si alguien ha pasado la COVID-19 en algún momento. En este tipo de prueba, a diferencia de las anteriores, se necesita una pequeña muestra de sangre, por lo general una gota del dedo. Es rápida, pero no es útil hasta pasadas dos semanas desde la infección.

ELISA

Es otra variante del análisis serológico, y en este caso requiere de laboratorio y tarda hasta 48 horas. Además, la muestra de sangre ha de ser extraída de la vena, por lo que es más engorrosa. Es un procedimiento menos conocido, cuya principal ventaja es su gran sensibilidad.

En conclusión, si necesitas realizarte un test puedes acudir a nosotros. En Clinisan encontrarás un equipo de profesionales dispuestos a asesorarte y a ayudarte.

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